Fraude en la Corte

Juez no se presentó a declarar

Revista Fortune: Ausencia de juez refuerza la ofensiva de Chevron contra la sentencia por 19 mil millones de dólares

Juicio Crudo 04/06/2013

Nicolás Zambrano

Nicolás Zambrano

17 de mayo de 2013
Fortune

El ex juez ecuatoriano que en febrero de 2011 firmó la @@sentencia@@ ambiental por 19 mil millones de dólares en contra de Chevron, el día jueves no se presentó a declarar para responder si realmente fue él quien la redactó.

El hecho de que el juez no haya comparecido a presentar su declaración prevista para el jueves en Lima, Perú, muy probablemente pondrá en riesgo la percepción de legitimidad de la @@sentencia@@ ante los ojos de los jueces de los EE.UU. y seguramente la de otros en el mundo,

Basado en evidencia que  Chevron ha presentado en un caso civil por asociación ilícita y extorsión ( Racketeer Influenced and Corrupt Organizations Act - RICO), ante una corte federal en  Manhattan,  el Juez de Distrito Lewis Kaplan sostuvo en marzo  que existía causa probable para creer que la @@sentencia@@ que el Frente de Defensa de la Amazonía busca ejecutar contra el gigante petrolero en las cortes de Canadá, Argentina, y Brasil fue de hecho redactada de manera clandestina por los mismos abogados del, a quienes el juez Nicolás Zambrano Lozada, quien entonces presidía el caso, les habría permitido hacerlo a cambio de un pago de 500.000 dólares de lo que lograran recuperar. 

El mes pasado, ante una corte federal de Manhattan, los abogados del Frente presentaron seis páginas de una declaración escrita firmada por Zambrano en la que se afirma que él mismo habría redactado la @@sentencia@@ y niega haber aceptado algún soborno ofrecido. Sin embargo, la imposibilidad de que Zambrano pudiese sostener sus afirmaciones en persona, ni responder a las repreguntas el día de ayer, muy probablemente hará que su declaración sea eliminada de los expedientes del caso y que no se le conceda ningún peso probatorio. (El Juez Kaplan ordenó que las declaraciones de los testigos ecuatorianos en la demanda bajo la ley RICO presentada en Manhattan se realicen en Lima, Perú,  y no en el Ecuador, dado que existe evidencia de que los abogados de Chevron podrían enfrentar represalias y posibles acciones penales si ponen un pie en el Ecuador)

"Dada la existencia de evidencia irrefutable que @@prueba@@ que él permitió a los demandantes redactar su propia @@sentencia@@ por 19 mil millones de dólares”, sostiene en un correo electrónico la abogada de Chevron,  Andrea Neuman, “la negativa del Juez Zambrano a declarar es más predecible que sorprendente. Los otros participantes en el del equipo de fraude demandante -- [el principal abogado ecuatoriano] Pablo Fajardo y [su contacto con las comunidades] Luis Yanza -- también se han negado a declarar a nombre de sus clientes o de su 'sentencia'".  Neuman es socia de la firma Gibson Dunn & Crutcher.

Un vocero del Frente, Bill Hamilton de Fenton Communications, en un correo electrónico dijo: "A mi entender que Zambrano…  no aceptará ir al Perú  porque alguien que nunca conoció en los Estados Unidos ha decidido que debería presentar su declaración en Lima, en lugar de hacerlo en el país en el que vive y trabaja.  Me parece que él ha expresado su voluntad de declarar en el Ecuador en el tiempo y  en el lugar que sea razonablemente conveniente para él.  Por supuesto, no está obligado a hacerlo ya que no es parte en el caso secundario en marcha en Nueva York”.

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Ante la ausencia de  Zambrano, Chevron probablemente reanudará su petición para un juicio parcial sumario relativo a la nulidad y fraude de la sentencia.  (En dos ocasiones el Juez Kaplan ha negado las peticiones de Chevron, pero dijo que las reconsideraría al cierre de las investigaciones a inicios de junio).

La evidencia de aparentes irregularidades relativas a la @@sentencia@@ ecuatoriana surgió a los pocos días de que fuera emitida en febrero de 2011 por una corte provincial en Lago Agrio, Ecuador.  Chevron (CVX) inicialmente se percató de que numerosas mediciones citadas en la @@sentencia@@ que hacían referencia a la supuesta contaminación estaban erradas y que estos errores coincidían con aquellos contenidos en los documentos de la base de datos interna de los demandantes, a los que el juez ecuatoriano no tenía acceso legítimo.  Adicionalmente, párrafos extensos de un memo legal interno del Frente aparecían copiados de manera literal en la sentencia, a pesar de que éste nunca fue incorporado en los expedientes del caso.  (Chevron había obtenido el memo interno del Frente cuando el Juez Kaplan les permitió revisar el disco duro de la computadora de Steve Donziger, abogado principal de los demandantes en los Estados Unidos y su estratega en Nueva York).

En el momento, la vocera del frente, Karen Hinton,  , me dijo en una entrevista  que las acusaciones de irregularidades hechas por Chevron eran “mierda” y que todas las referencias contenidas en la @@sentencia@@ habían sido obtenidas de material que había sido debidamente presentado como evidencia, aunque el Frente no tuvo ni los medios ni el personal para encontrar de manera inmediata tales fuentes, en las 200 mil páginas no digitalizadas que componen los expedientes del caso.

En los meses siguientes Chevron encontró en la @@sentencia@@ copias textuales adicionales de por lo menos seis documentos internos del Frente, las que aparecen en un total de por lo menos  55 de las 188 páginas de la sentencia.   Chevron además presentó declaraciones de  peritos forenses que certificaban que los párrafos copiados no aparecían en ninguno de los expedientes presentados ante la corte.

Los abogados del Frente entonces aceptaron que los memos nunca habían sido incluidos por ellos en los expedientes del caso, pero insinuaron que Chevron podría de alguna manera haberlos entregado al Juez Zambrano, quizás en un intento por ponerle una trampa, con la esperanza de que plagiara estos materiales y así dar a Chevron una base para atacar la sentencia, en caso de que fuera emitida en su contra.

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Chevron también encontró y presentó ante la Corte los correos electrónicos en los que los abogados del Frente aparentemente habrían discutido la redacción de la sentencia.  En junio de 2009, por ejemplo, Fajardo escribió a Donziger que estaba asignando a un pasante para que realizara algún tipo de investigación “para nuestro alegato legal y la sentencia, pero sin que él sepa lo que está haciendo”.  (Un alegato es la última argumentación jurídica que realizan las partes ante la Corte).   En correos electrónicos posteriores se hacen referencias veladas a la preparación de la sentencia, alega Chevron, y que hacen referencia al “alegato y el otro proyecto”,  al “alegato y  al beneficio” y al “alegato y…”.

En febrero de 2012, más o menos un año después de que emitiera la sentencia, el Juez Zambrano fue destituido de su cargo por haber supuestamente liberado bajo fianza y de manera irregular a un acusado de narcotráfico, permitiendo así que huyera.  Dos meses  después, Chevron  fue abordado por otro ex juez ecuatoriano, Alberto Guerra Bastidas, quien afirmó tener información importante para la compañía.

En noviembre de 2012 Guerra firmó una declaración jurada en la que presenta una notable versión sobre el supuesto soborno y fraude relacionados con  la redacción de la sentencia; el enero pasado Chevron presentó esta declaración ante la corte federal de Manhattan, junto con abundante material que apoyaba su teoría.  (A principios de este mes Guerra rindió testimonio en una declaración jurada en el caso RICO y se sometió a un interrogatorio a cargo de los abogados del Frente).

Al tiempo que presentó la declaración jurada de Guerra, Chevron admitió haber pagado a Guerra  38 mil dólares por la evidencia que proporcionó para corroborar su historia; ésta incluía discos duros, dispositivos USB, computadoras personales, así como registros bancarios, telefónicos y de envíos de documentos.  Chevron además se comprometió a cubrir los gastos de vivienda de Guerra en los Estados Unidos durante dos años, puesto que él  y su familia inmediata habrían huido del Ecuador  buscado asilo en los Estados Unidos para hacer estas declaraciones, sin tener que enfrentar procesos penales y hasta otro tipo de represalias en Ecuador .

Guerra presidió el caso Chevron en sus inicios, pero fue destituido como juez en mayo de 2008, luego de que  alguien lo escucho hacer comentarios despectivos sobre los méritos del caso de los demandantes en contra de Chevron en una reunión social.  (Los documentos ecuatorianos relativos a la destitución de Guerra y de Zambrano han sido presentados por Chevron a la Corte).

En agosto de 2008 Zambrano fue nombrado para el mismo cargo que habría ocupado Guerra.  Zambrano es un abogado que ejerció la profesión antes que el Juez Guerra y, dado que desconfiaba de sus conocimientos sobre derecho civil, llegó a un acuerdo por el que Guerra redactaría de manera secreta los dictámenes de Zambrano en demandas civiles, a cambio de alrededor de mil dólares mensuales, declaró Guerra.  (Según los informes forenses que Chevron presentó ante la Corte, los discos duros y dispositivos USB que Guerra entregó a Chevron contienen por lo menos 103 dictámenes judiciales que éste redactó clandestinamente para Zambrano en varias causas civiles, tanto de primera instancia como de apelaciones, entre mayo de 2008 y febrero de 2012, que incluyen por lo menos 9 dictámenes en el caso Chevron.    En cada caso, según los informes forenses, los archivos habrían sido originalmente creados en los discos de Guerra y habrían sido archivados por última vez pocos días antes de que los dictámenes fueran formalmente emitidos por la corte ecuatoriana a nombre de Zambrano.  Chevron  ha presentado registros de envíos de documentos que prueban el envío regular de paquetes que Guerra hacía a la corte provincial presidida por Zambrano). 

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Según Guerra, más o menos en el mes de octubre de 2009, Zambrano le pidió que se acercara a Chevron para discutir un soborno, a cambio de emitir sentencias a favor de la compañía.  (Según el mismo Guerra, primero se acercaron a Chevron puesto que sabían que la compañía tenía más dinero que el Frente).     Los abogados externos de Chevron rechazaron la propuesta pero guardaron registros notariados a la fecha sobre dicho acercamiento, los que la compañía presentó ante la Corte junto con la declaración jurada de Guerra.

Guerra afirma que luego llegó a un acuerdo con Fajardo, por el que redactaría sentencias favorables al Frente a cambió de mil dólares mensuales; según él,  los pagos se hicieron en efectivo o a través de depósitos directos en su cuenta.

Durante este período, existen varios correos electrónicos intercambiados entre Donziger y  Fajardo que mencionan al “títere” y al “titiritero” que Chevron sostiene son referencias veladas a Guerra y a Zambrano.  “El titiritero no moverá a su títere hasta que el público le pague algo”, escribe Fajardo en uno de los correos a fines de octubre de 2009.  Según consta en los registros bancarios de Guerra que han sido presentados ante la corte, dos días después se hace un  depósito de mil dólares en su cuenta.   Chevron ha documentado varios depósitos de mil dólares en esta cuenta, los que la compañía sostiene prueban los pagos por el soborno del Frente; según Chevron, uno de estos registros de depósito contiene el número de cédula de la depositante, quien ha sido identificada como una empleada que en ese entonces trabajaba en las oficinas del Frente en Quito.  Los abogados del Frente no han presentado ante la corte ninguna explicación sobre estos pagos. 

En su declaración jurada Guerra también relata una reunión con Fajardo, Donziger y Yanza en  un restaurante en Quito y dice: “El Sr. Donziger me agradeció por mi trabajo como redactor fantasma en este caso y por ayudarles a conducir el caso en favor de los demandantes”.  (En marzo Donziger presentó una escueta declaración de cinco párrafos en la que niega que esto haya sucedido.  “No conozco que Guerra haya alguna vez sido el redactor fantasma de los dictámenes en el litigio de Lago Agrio; no sé de ninguna ‘ayuda’ que Guerra haya prestado para conducir la @@sentencia@@ en favor de los demandantes…; y nunca agradecí a Guerra por estas cosas”.

Según Guerra, en agosto de 2010, cuando el caso estaba a punto de finalizar, él y Zambrano decidieron tratar de conseguir un soborno mayor a cambio de una @@sentencia@@ favorable.  Guerra nuevamente se acercó a Chevron pero fue rechazado; entonces se reunió con Fajardo, Yanza y Donziger en el mismo restaurante en Quito.  Según Guerra, aquí se llegó a un acuerdo por el cual Guerra y Zambrano permitirían a los mismos demandantes redactar su propia sentencia, a cambio de una promesa de pago de 500 mil dólares de lo que se obtuviera de un eventual cobro de la sentencia.  (En su misma escueta declaración Donziger admitió que esta reunión se realizó y que Guerra efectivamente pidió un pago de 500 mil dólares, pero dijo: “Rechacé la propuesta de Guerra y le dije que ni yo ni nadie entre los demandantes de Lago Agrio haríamos tal cosa”.  Además añadió, “Nunca he intentado pagar dinero a cambio de una @@sentencia@@ favorable en el litigio de Lago Agrio ni he animado o pedido a persona alguna que discuta o busque pagar dinero a cambio de una @@sentencia@@ favorable”).

Luego de que Zambrano fuera destituido de su cargo en febrero de 2012, Guerra escribe en su declaración que Zambrano le habría pedido acercarse a Chevron para que admitiera lo que había sucedido, a cambio de recibir algún pago.  Sin embargo a este punto, Zambrano se arrepintió, según Guerra.

En abril el Frente presentó una declaración de Zambrano en la que afirmaba haber redactado la sentencia.  Sin embargo, no dijo si Guerra alguna vez había redactado alguno de sus dictámenes en los procesos civiles a su cargo y tampoco pudo explicar por qué 103 de las sentencias presentadas a su nombre aparecían en el disco duro de la computadora de Guerra, o por qué Guerra se habría reunido con los abogados del Frente cuando Zambrano presidía el caso Chevron.  En su declaración Zambrano también dice “en algunas ocasiones se dejaron ante la puerta de mi oficina en la Corte documentos relacionados con el caso que no habían sido incorporados al expediente; en algunas carpetas se anotaba que esto era cortesía de Chevron”.  Por lo tanto, parecería ser que Zambrano quiere explicar así  cómo los memos internos del Frente terminaron siendo copiados en su sentencia.  Además alegó que un abogado que decía representar a Chevron le habría ofrecido “un mínimo de un millón de dólares para empezar, o que yo dijera cuánto quería” para rendir “una declaración en favor de Chevron”.

Chevron interpuso una petición para que la declaración jurada de Zambrano sea considerada como inadmisible.  El Juez Kaplan negó tal petición pero sin perjuicio de reconsiderarla si Zambrano no se presentaba a la declaración programada.

El día de ayer Zambrano no se presentó.

Ésta es una traducción no oficial del artículo original publicado en inglés. Para verlo haga clic aquí